27 de novembre del 2016
Recreació històrica al riu Ebre
25 de novembre del 2016
Concert núm. 5 de Brandenburg de Bach,
20 de novembre del 2016
18 de novembre del 2016
14 de novembre del 2016
Enrique Morente i el seu Pequeño vals vienés
13 de novembre del 2016
... De Fernando Pessoa
"Llega un momento en que es necesario abandonar las ropas usadas que ya tienen la forma de nuestro cuerpo y olvidar los caminos que nos llevan siempre a los mismos lugares. Es el momento de la travesía. Y, si no osamos emprenderla, nos habremos quedado para siempre al margen de nosotros mismos"
Fernando Pessoa
4 de novembre del 2016
O nature de l'òpera Werther de Massanet
Je ne sais si je veille ou si je rêve encore!
Tout ce qui m’environne a l’air d’un paradis;
le bois soupire ainsi qu’une harpe sonore;
Un monde se révèle à mes yeux éblouis.
Ô Nature, pleine de grâce,
reine du temps et de l’espace,
daigne acceuillir celui qui passe
et te salue, humble mortel!
Mystérieux silence!... Ô calme solennel!
Tout m’attire et me plaît!...
Ce mur et ce coin sombre..
Cette source limpide et la fraicheur de l’ombre
Il n’est pas une haie, il n’est pas un buisson
où n’ éclose une fleur,
où ne passe un frisson!
Ô Nature, enivre-moi de tes parfums!
Mère, éternellement jeune, adorable et pure,
Ô Nature, Et toi, soleil,
viens m’inonder de tes rayons!
3 de novembre del 2016
Drive all night
2 de novembre del 2016
Els cavalls de Sebes (blanc i negre- color)
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Magrana flamejant
Alcides, en collir-me, dels braços meus digué
que eren una garlanda d'amor, tota florida.
Oh Hera, en sa tornada l'estrenyeria bé
i fóra ma garlanda potent com una brida.
I despullant, de dia, les hortes i els jardins,
en premi de les teves volences sobiranes,
tos temples ornaria de flamejants magranes
que, ben ferides, llencen un xàfec de robins.
Les magranes flamejants, Josep Carner (fragment)
1 de novembre del 2016
¿Qué pájaros?
¿El pájaro? ¿Los pájaros?
¿Hay sólo un solo pájaro en el mundo
que vuela con mil alas, y que canta
con incontables trinos, siempre solo?
¿Son tierra y cielo espejos? ¿Es el aire
espejeo del aire, y el gran pájaro
único multiplica
su soledad en apariencias miles?
(¿Y por eso
le llamamos los pájaros?)
¿O quizá no hay un pájaro?
¿Y son ellos,
fatal plural inmenso, como el mar,
bandada innúmera, oleaje de alas,
donde la vista busca y quiere el alma
distinguir la verdad del solo pájaro,
de su esencia sin fin, del uno hermoso?
¿Hay sólo un solo pájaro en el mundo
que vuela con mil alas, y que canta
con incontables trinos, siempre solo?
¿Son tierra y cielo espejos? ¿Es el aire
espejeo del aire, y el gran pájaro
único multiplica
su soledad en apariencias miles?
(¿Y por eso
le llamamos los pájaros?)
¿O quizá no hay un pájaro?
¿Y son ellos,
fatal plural inmenso, como el mar,
bandada innúmera, oleaje de alas,
donde la vista busca y quiere el alma
distinguir la verdad del solo pájaro,
de su esencia sin fin, del uno hermoso?
(Pedro Salinas)
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31 d’octubre del 2016
Orquídies de les Serres del Montsant i de la Mussara
Extraordinari llibre de format gran, on la fotografia macro és protagonista i el tema monogràfic són les orquídies que ens podem trobar al Montsant i a la Mussara.
Els quatre autors: Jaume Blanch i Estivill; Ramon Pere i Anglès; Ricard Ribas i Martín; i Biel Roig i Zàrate; fotògrafs, amants de les orquídies i del paisatge, situen geogràficament i geològicament les serres, fan una breu presentació de qui són i una justificació del per què d'aquest llibre:
Ja de per si, la bellesa amb què ens obsequien les orquídies del Montsant i la serra de la Mussara, és motiu suficient per dedicar-les-hi un bocinet del nostre temps de lleure. Les seves flors ens han captivat unes vegades pels seus colors, algunes pel seu perfum, altres per les seves formes; també pels indrets i paratges on es troben. És una crida que la natura fa sempre a totes aquelles ànimes dotades de prou sensibilitat i encuriosides per tot allò que el medi natural ens pot oferir d'irrepetible. El batec natural és un canvi constant i es mostra diferent en cada estació encara que es tracti del mateix paratge.
El pròleg va a càrrec de Jordi Bru, biòleg, fotògraf i gran expert en orquídies també. Destaca d'ells el gran coneixement que tenen del territori, d'aquests espais naturals dels quals n'han sabut captar l'essència mitjançant les imatges de les flors.
No és un llibre científic ni exhaustiu del món de les orquídies, tampoc no ho pretenen, sol volen mostrar la bellesa d'aquestes particulars flors fent unes excel·lents explicacions del que saben els seus autors.
I sobretot destaca la gran qualitat que tenen les imatges, amb les quals pots gaudir mirant-les una i una altra vegada. Un llibre que em servirà de guia, per conèixer aquestes flors que tant m'atrauen però que per a mi encara és un món gairebé desconegut.
30 d’octubre del 2016
23 d’octubre del 2016
Adrià explica la mort del seu estimat Antínoo, Memorias de Adriano
Mort d’Antínoo
El correo de Roma acababa de
llegar; la jornada transcurrió en lecturas y respuestas. Como siempre, Antínoo
iba y venía silenciosamente por la habitación; nunca sabré en qué momento aquel
hermoso lebrel se alejó de mi vida. Hacia la duodécima hora se presentó
Chabrias muy agitado. Contrariando todas las reglas, el joven había abandonado
la barca sin especificar el objeto y la duración de su ausencia; ya habían
pasado más de dos horas de su partida. Chabrias se acordaba de extrañas frases
pronunciadas la víspera, y de una recomendación formulada esa misma mañana y
que se refería a mí. Me confesó sus temores. Bajamos presurosamente a la
ribera. El viejo pedagogo se encaminó instintivamente hacia una capilla situada
junto al río, pequeño edificio aislado pero dependiente del templo, que Antínoo
y él habían visitado juntos. En una mesa para las ofrendas, las cenizas de un
sacrificio estaban todavía tibias. Cabrias hundió en ellas los dedos y extrajo
unos rizos cortados.
No nos quedaba más que explorar
el ribazo. Una serie de cisternas que habían debido de servir antaño para las
ceremonias sagradas, comunicaban con un ensanchamiento del río. Al borde de la
última, a la luz del crepúsculo que caía rápidamente, Chabrias percibió una
vestidura plegada, unas sandalias. Bajé los resbaladizos peldaños: estaba
tendido en el fondo, envuelto ya por el lodo del río. Con ayuda de Chabrias,
conseguí levantar su cuerpo, que de pronto pesaba como de piedra. Chabrias
llamó a los remeros, que improvisaron unas angarillas de tela. Reclamado con
todo apuro, Hermógenes no pudo sino comprobar la muerte. Aquel cuerpo tan dócil
se negaba a dejarse calentar, a revivir. Lo transportamos a bordo. Todo se
venía abajo; todo pareció apagarse. Derrumbarse el Zeus Olímpico, el Amo del
Todo, el Salvador del Mundo, y sólo quedó un hombre de cabellos grises
sollozando en el puente de una barca.
Antínoo había muerto. Me acordaba
de los lugares comunes tantas veces escuchados: se muere a cualquier edad, los
que mueren jóvenes son los amados de los dioses. Yo mismo había participado de
ese infame abuso de las palabras, hablando de morirme de sueño, de morirme de
hastío. Había empleado la palabra agonía, la palabra duelo, la palabra pérdida.
Antínoo había muerto.
Amor, el más sabio de los
dioses... Pero el amor no era responsable de esa negligencia, de esas durezas,
de esa indiferencia mezclada a la pasión como la arena al oro que arrastra un
río, de esa torpe inconsciencia del hombre demasiado dichoso y que envejece.
¿Cómo había podido sentirme tan ciegamente satisfecho? Antínoo había muerto.
Lejos de haber amado con exceso, como Serviano lo estaría afirmando en ese
momento en Roma, no había amado lo bastante para obligar al niño a que viviera.
Chabrias, que como iniciado órfico consideraba que el suicidio era un crimen,
insistía en el lado sacrificatorio de ese fin; yo mismo sentía una especie de
horrible alegría cuando pensaba que aquella muerte era un don. Pero sólo yo
podía medir cuánta actitud fermenta en lo hondo de la dulzura, qué desesperanza
se oculta en la abnegación, cuánto odio se mezcla con el amor. Un ser insultado
me arrojaba a la cara aquella prueba de devoción; un niño, temeroso de perderlo
todo, había hallado el medio de atarme a él para siempre. Si había esperado
protegerme mediante su sacrificio, debió pensar que yo lo amaba muy poco para
no darse cuenta de que el peor de los males era el de perderlo.
El monumento previsto en las
puertas de Antínoo me parecía igualmente demasiado público, y por tanto poco
seguro. Acepté el consejo de los sacerdotes. Me indicaron, en el flanco de una
montaña de la cadena arábiga, a unas tres leguas de la ciudad, una de las
cavernas que los reyes de Egipto utilizaban antaño como pozos funerarios. Un
tiro de bueyes arrastró el sarcófago por la pendiente. Con ayuda de cuerdas se
lo hizo resbalar por los corredores subterráneos, hasta dejarlo apoyado contra
la pared de roca. El niño de Claudiópolis descendía a la tumba como un faraón,
como un Ptolomeo. Lo dejamos solo. Entraba en esa duración sin aire, sin luz,
sin estaciones y sin fin, frente a la cual toda vida parece efímera; había
alcanzado la estabilidad, quizá la calma. Los siglos contenidos en el seno
opaco del tiempo pasarían por millares sobre esa tumba sin devolverle la
existencia, pero sin agregar nada a la muerte, sin poder impedir que un día
hubiera sido. Hermógenes me tomó el brazo para ayudarme a remontar el aire
libre; sentí casi alegría al,volver a la superficie, al ver de nuevo el frío
cielo azul entre dos filos de rocas rojizas. El resto del viaje fue breve. En
Alejandría, la emperatriz se embarcó rumbo a Roma.
Memòries d'Adrià... fragments
Algunos hombres habían recorrido la tierra antes que yo: Pitágoras, Platón, una docena de sabios y no pocos aventureros. Por primera vez el viajero era al mismo tiempo el amo, capaz de ver, reformar y crear al mismo tiempo. Allí estaba mi oportunidad, y me daba cuenta de que tal vez pasarían siglos antes de que volviera a producirse el feliz acorde de una función, un temperamento y un mundo. Y entonces me di cuenta de la ventaja que significa ser un hombre nuevo y un hombre solo, apenas casado, sin hijos, casi sin antepasados, un Ulises cuya Itaca es sólo interior. Debo hacer aquí una confesión que no he hecho a nadie: jamás tuve la sensación de pertenecer por completo a algún lugar, ni siquiera a mi Atenas bienamada, ni siquiera a Roma. Extranjero en todas partes, en ninguna me sentía especialmente aislado. A lo largo de los caminos iba ejerciendo las diferentes profesiones que integran el oficio de emperador: entraba en la vida militar como en una vestimenta cómoda a fuerza de usada. Volvía a hablar sin trabajo el idioma de los campamentos, ese latín deformado por la presión de las lenguas bárbaras, sembrado de palabrotas rituales y bromas fáciles; me habituaba nuevamente al pesado equipo de los días de maniobra, a ese cambio de equilibrio que determina en todo el cuerpo la presencia del pesado escudo en el brazo izquierdo. El interminable oficio de contable me ocupaba aún más, ya se tratara de liquidar las cuentas de la provincia de Asia o las de una pequeña aldea británica endeudada por la construcción de un establecimiento termal. Del oficio del juez ya he hablado...
Marguerite Yourcenar
Ella sí que és una orfebre de les paraules
20 d’octubre del 2016
Una altra versió de les Variacions Goldberg de Glenn Gould
“Encorvado, siempre ensimismado, canturreando, el pianista canadiense rompió con su excéntrica personalidad las leyes que hasta entonces marcaban la pauta–estética y escénica– de los concertistas. Subía al escenario con el frac arrugado bajo una –o varias– bufandas, abrigo y mitones. Dejaba sus manos a remojo durante veinte minutos antes de tocar y siempre evitaba el contacto físico (a lo Howard Hughes) con extraños. Huía de la fama, de su público, y sólo encontró respiro en las herméticas salas de grabación.”
16 d’octubre del 2016
Pel Montsant, sense trobar la tardor
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Poetic Harmony. Andrei Tarkovsky
...etéreo, hipnótico, embrujante... un maestro de las atmósferas, un cine que no necesita de las palabras, imágenes no verbales de emociones. Tarkovsky había dicho: "un poeta es aquel que usa una sola imagen para expresar un mensaje universal".
Cultura inquieta ...una deliciosa clase de poesía visual
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13 d’octubre del 2016
Salut d'amour, d'Edward Elgar
12 d’octubre del 2016
Gaudint de la tardor
10 d’octubre del 2016
8 d’octubre del 2016
El bestiari medieval de l'església de Sant Joan de Boí
Romànic de la Vall d Boí
Davallament d'Erill la Vall
Pantocrator de Sant Climent de Taüll
Des del campanar de Sant climent de Taüll
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