15 d’agost del 2014

Capvespre al meandre




Coral Geriona


Ahir vam poder escoltar Geriona, un grup coral de gent molt jove de Girona que es van donar a conèixer al programa televisiu de TV3 Oh Happy day. No van ser els guanyadors del concurs però van quedar finalistes. El concert va durar sobre una hora i ens van oferir una gran varietat de cançons: des de Beyoncé, passant per Lluís Llach, Aretha Franklin i d'altres cantants del moment. Unes veus magnífiques!


Flors de jardí









Vincent Van Gogh. Starry Starry Night amb Don Mclean

14 d’agost del 2014

En ti estás todo, mar...



En ti estás todo, mar, y sin embargo,
¡qué sin ti estás, qué solo,
qué lejos, siempre, de ti mismo!
Abierto en mil heridas, cada instante,
cual mi frente,
tus olas van, como mis pensamientos,
y vienen, van y vienen,
besándose, apartándose,
con un eterno conocerse,
mar, y desconocerse.

Eres tú, y no lo sabes,
tu corazón te late y no lo sientes...
¡Qué plenitud de soledad, mar solo! 


(Juan Ramon Jiménez)
"Sabiéndose mortal por su propia voluntad, sólo le entristece la idea de perder el sentirse viva, de que se apaguen las hogueras de su cuerpo y se hielen sus ríos interiores. Se resiste a creer que Ahram sea capaz de alejarla para siempre, con la muerte o la venta; le hace daño pensarlo pues significaría que ella no supo darle todo lo que él le ha dado a ella. ¿Tan poco valdrían para Ahram los años en que se han amado, el amor que aún ella siente, más vivo en este dolor que nunca?"


El mar


"...la vida no se cansa de reflotarnos, viene otra ola y nos levanta, es misericordiosa, las penas dan realce a las delicias, éstas no lo serían sin aquéllas, [...] ¡qué hermosísima la mar, qué poderosa!, siempre agitada y siempre inalterable, ni se seca ni mengua ni se cambia, distinta de la tierra..."
(José Luis Sampedro)



    "Fundirse en el mar, liberarse y, simplemente existir." J.L. Sampedro

M'agrada la fotografia macro


 
 

Madrid tal com el veig

 
 
 
 
 



 



 



 


 
 



Joan Vilatobà, un gran descobriment

Aquests dies a Madrid vam tenir l'oportunitat de veure l'exposició del català Joan Vilatobà al museu del Romanticisme, un fotògraf de principis de segle XX, que després de viatjar per Europa i aprendre tècniques noves de fotografía, com el bromoli, la goma bicromatada i el carbó transportat, va tornar al seu Sabadell natal i es va dedicar a la fotografía de manera professional. No cal dir que per guanyar-se la vida es va haver de dedicar a fer retrats de casaments, batejos o comunions, fins i tot va fer un retrat a Alfons XIII, però el seu era la fotografía artística, molt relacionada amb la pintura d'aquell moment.

A partir de l'any 30, però, va abandonar del tot la fotografía i es va dedicar a la docència.

Em van impressionar les seves fotografies, sobretot els retrats que fa a homes i sobretot dones. Transmeten mil emocions, influenciat per la pintura de l'època. A part també va fer fotografía de paisatge, al·legories i nus. I amb les noves tècniques apreses, algunes de les seves fotografíes semblen pintats a carbó.

En aquesta pàgina que enllaço de TV3 hi podreu trobar una galeria de fotografíes
Una de les fotografíes que em va agradar més és aquesta que adjunto: En quin punt del cel et trobaré

Passejant pel meandre amb l'objectiu macro


















Orquídies a la Mussara







9 de febrer del 2013

Elogio del caminar. David Le Breton

El caminar es una apertura al mundo. Restituye en el hombre el feliz sentimiento de su existencia. Lo sumerge en una forma activa de meditación que requiere una sensorialidad plena. A veces, uno vuelve de la caminata transformado, más inclinado a disfrutar del tiempo que a someterse a la urgencia que prevalece en nuestras existencias contemporáneas. Caminar es vivir el cuerpo, provisional o indefinidamente. Recurrir al bosque, a las rutas o a los senderos, no nos exime de nuestra responsabilidad, cada vez mayor, con los desórdenes del mundo, pero nos permite recobrar el aliento, aguzar los sentidos, renovar la curiosidad. El caminar es a menudo un rodeo para reencontrarse con uno mismo.

21 de gener del 2013

Jaime Gil de Biedma. Retrat d'un poeta. TVE

http://www.rtve.es/alacarta/videos/imprescindibles/imprescindibles-gil-biedma/885422/


Idilio en el café

Ahora me pregunto si es que toda la vida
hemos estado aquí. Pongo, ahora mismo,
la mano ante los ojos -qué latido
de la sangre en los párpados- y el vello
inmenso se confunde, silencioso,
a la mirada. Pesan las pestañas.

No sé bien de qué hablo. ¿Quiénes son,
rostros vagos nadando como en un agua pálida,
éstos aquí sentados, con nosotros vivientes?
La tarde nos empuja a ciertos bares
o entre cansados hombres en pijama.

Ven. Salgamos fuera. La noche. Queda espacio
arriba, más arriba, mucho más que las luces
que iluminan a ráfagas tus ojos agrandados.
Queda también silencio entre nosotros,
silencio
y este beso igual que un largo túnel.
 
                                           Jaime Gil de Biedma

El seu poema preferit:
               
RIBERA DE LOS ALISOS


Los pinos son más viejos.

Sendero abajo,

sucias de arena y rozaduras

igual que mis rodillas cuando niño,

asoman las raíces.

Y allá en el fondo el río entre los álamos

completa como siempre este paisaje

que yo quiero en el mundo,

mientras que me devuelve su recuerdo

entre los más primeros de mi vida.

 
Un pequeño rincón en el mapa de España

que me sé de memoria, porque fue mi reino.

Podría imaginar

que no ha pasado el tiempo,

lo mismo que a seis años, a esa edad

en que el dormir descansa verdaderamente,

con los ojos cerrados

y despierto en la cama, las mañanas de invierno,

imaginaba un día del verano anterior.

Con el olor

profundo de los pinos.

Pero están estos cambios apenas perceptibles,

en las raíces, o en el sendero mismo,

que me fuerzan a veces a deshacer lo andado.

Están estos recuerdos, que sirven nada más

para morir conmigo.

 
Por lo menos la vida en el colegio

era un indicio de lo que es la vida.

Y sin embargo, son estas imágenes

– una noche a caballo, el nacimiento

terriblemente impuro de la luna,

o la visión del río apareciéndose

hace ya muchos años, en un mes de septiembre,

la exaltación y el miedo de estar solo

cuando va a atardecer -,

antes que otras ningunas,

las que vuelven y tienen un sentido

que no sé bien cuál es.

La intensidad

de un fogonazo, puede que solamente,

y también una antigua inclinación humana

por confundir belleza y significación.

 
Imágenes hermosas de una historia

que no es toda la historia.

Demasiado me acuerdo de los meses de octubre,

de las vueltas a casa ya de noche, cantando,

con el viento de otoño cortándonos los labios,

y la excitación en el salón de arriba

junto al fuego encendido, cuando eran familiares

el ritmo de la casa y el de las estaciones,

la dulzura de un orden artificioso y rústico,

como los personajes

en el papel de la pared.

Sueño de los mayores, todo aquello.

Sueño de su nostalgia de otra vida más noble,

de otra edad exaltándoles

hacia una eternidad de grandes fincas,

más allá de su miedo a morir ellos solos.

Así fui, desde niño, acostumbrado

al ejercicio de la irrealidad,

y todavía, en la melancolía

que de entonces me queda,

hay rencor de conciencia engañada,

resentimiento demasiado vivo

que ni el silencio y la soledad lo calman,

aunque acaso también algo más hondo

traigan al corazón.

Como el latido

de los pinares, al pararse el viento,

que se preparan para oscurecer.

 
Algo que ya no es casi sentimiento,

una disposición de afinidad profunda

con la naturaleza y con los hombres,

que hasta la idea de morir parece

bella y tranquila. Igual que este lugar.

4 de gener del 2013

Pareu tots els rellotges

Pareu tot els rellotges, desconnecteu tots els telèfons,

doneu al gos, perquè no bordi, l’os més suculent,

silencieu els pianos, i amb timbals amortits

emporteu-vos el fèretre, i que entrin els amics.


Que els avions gemeguin fent cercles dalt del cel

escrivint-hi el missatge: el meu amic ha mort;

poseu senyals de dol al coll blanc dels coloms,

i que els guardes es posin els guants negres de cotó.


Per mi, ell era el nord, el sud, l’est i l’oest,

el treball setmanal i el descans de diumenge,

migdia i mitjanit, paraules i cançons.

Jo em creia que l’amor podia durar sempre: anava errat.


No vull estrelles, ara; feu-me negra la nit,

enretireu la lluna, desarboleu el sol,

buideu el mar, desforesteu els boscos,

perquè ja res pot dur-me res de bo.

                                        H.W. AUDEN

Traduït de l'anglès per Salvador Oliva




Bado amb el pas dels núvols —sempre canviants—, les postes de sol, el vol de les orenetes (cada vegada n’hi ha menys) i el trescar dels pardals.

                                                                                            Artur Bladé i Desumvila